Surgido en Nueva York a finales de los años ochenta, el grupo ayudó a definir el brutal death metal mediante una combinación de riffs densos, cambios de ritmo inesperados, baterías vertiginosas y voces guturales. Su influencia se extiende a varias generaciones de músicos que han encontrado en su discografía una referencia fundamental del género.
El cartel de Barcelona reunirá distintas interpretaciones de esa herencia. Ingested aportará su sonido contundente, vinculado al death metal extremo; Undeath recuperará la crudeza del death metal de vieja escuela, mientras que Eternal completará la programación.
La cita en Razzmatazz permitirá escuchar cómo ha evolucionado el metal extremo sin perder sus señas de identidad: guitarras de afinación grave, ritmos exigentes y una intensidad que encuentra en el directo su expresión más física.