Estrenada en 1960, Psicosis cambió la manera de entender el suspense cinematográfico. Buena parte de su tensión se debe a la partitura de Bernard Herrmann, que decidió prescindir de los instrumentos de viento y percusión para construir toda la música únicamente con cuerdas.
El resultado fue una sucesión de sonidos cortantes, silencios y melodías perturbadoras que acompañan los secretos del motel Bates y los inquietantes acontecimientos que rodean a sus personajes.
La célebre escena de la ducha, con sus violentos golpes de violín, se convirtió en uno de los momentos musicales más reconocibles de la historia del cine.
En esta propuesta, la Orquestra Simfònica del Vallès, bajo la dirección de Julian Bigg, interpretará la partitura sincronizada con las imágenes originales.
Psicosi en concierto permitirá descubrir hasta qué punto la música de Herrmann participa en la construcción del miedo y cómo una película conocida puede provocar nuevas sensaciones cuando su banda sonora cobra vida sobre el escenario.