El álbum se mueve entre el pop de autor y los matices folk, con canciones que observan las contradicciones, emociones y pequeñas historias de la vida actual. Herzog apuesta por una producción directa y contenida, alejada de capas innecesarias y coherente con una trayectoria desarrollada desde la independencia creativa.
Disco de cristal propone escuchar aquello que a menudo queda escondido detrás del ruido diario. En su concierto de La Mercè, esas canciones pasarán del formato grabado al escenario, mostrando la faceta más reciente de un músico que ha elegido construir su sonido sin demasiados artificios.