El dúo trabaja con elementos de la tradición musical ibérica para trasladarlos a un paisaje electrónico contemporáneo. Cuerdas tradicionales, percusión y castañuelas se encuentran con sintetizadores y beats, sin que unos funcionen simplemente como decoración de los otros.
La propuesta busca precisamente ese diálogo: recuperar sonidos asociados a las raíces y comprobar hasta dónde pueden viajar cuando entran en contacto con herramientas actuales. El resultado de Isla Kume se mueve entre la escucha y el baile, entre la memoria musical y una pista electrónica que mira hacia el presente.