Durante 60 minutos, los grandes himnos de Queen convivirán con composiciones de The Beatles en nuevos arreglos interpretados en directo. El formato permite escuchar melodías conocidas desde otra perspectiva, sustituyendo guitarras eléctricas, grandes escenarios y producción de estudio por una interpretación más cercana.
Como en el resto de conciertos Candlelight, la iluminación forma parte esencial de la puesta en escena: cientos de velas rodean a los músicos y transforman la sala mientras avanza el repertorio.
Las puertas abrirán 40 minutos antes del inicio y no se permitirá el acceso una vez comenzado el concierto. Los asientos se asignarán por orden de llegada dentro de la zona correspondiente a cada entrada.