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Dos botes del súper y la cena está lista en diez minutos: ensalada de alubias con atún que llena — y sin mayonesa

Hay noches en las que la distancia entre cenar bien y pedir cualquier cosa se mide en minutos y en ganas de fregar. Para esas existe un plato que se arma con dos botes del súper, no enciende ni un fuego y tiene más pedigrí mediterráneo que la mitad de las cartas de chiringuito.

La cena de despensa que no necesita ni encender un fuego.
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Es la ensalada de alubias blancas con atún: prima hermana del empedrat catalán de toda la vida, solo que en versión exprés. Legumbre cocida de bote, lata de atún, verdura fresca y un aliño de limón. Diez minutos de reloj, mayonesa cero.

Lo que necesitas

  • 1 bote de alubias blancas cocidas (400 g).
  • 1 lata grande de atún o dos pequeñas (unos 160 g escurridos), al natural o en aceite de oliva.
  • 1 pepino, 150 g de tomates cherry y media cebolla roja.
  • Un puñado de perejil fresco picado.
  • El aliño: una cucharada de aceite de oliva virgen extra, otra de zumo de limón, sal y pimienta negra.

La lista admite ampliaciones sin perder la esencia: aceitunas negras, pimiento verde en daditos o un huevo duro la convierten en plato único con todas las letras.

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El montaje, en cuatro gestos

  1. Enjuaga las alubias en un escurridor bajo el grifo hasta que el agua salga limpia, y déjalas escurrir bien.
  2. Trocea: el pepino en medias lunas, los cherry por la mitad, la cebolla en plumas finas.
  3. Desmiga el atún escurrido con un tenedor, en lascas grandes, y júntalo con las alubias, la verdura y el perejil.
  4. Mezcla el aliño aparte, riega la ensalada y remueve con suavidad para no hacer puré las alubias.

El enjuagado del primer paso no es manía: el líquido del bote arrastra sal y almidón, y llevarse ambos por el desagüe mejora el sabor, la textura y la digestión del plato entero.

Ojo a la cebolla cruda, que es donde esta ensalada gana o pierde adeptos en casa: diez minutos en remojo en agua fría le quitan el picor agresivo y le dejan el crujiente. Es el minuto de espera mejor invertido de toda la receta.

Por qué llena de verdad

La gracia nutricional está en la pareja protagonista. El atún aporta proteína completa; las alubias, proteína vegetal y, sobre todo, fibra, que es la que alarga la sensación de saciedad hasta bien entrada la noche. Es la combinación clásica de la dieta mediterránea de la que tanto se habla — legumbre, pescado, verdura cruda y aceite de oliva —, servida sin discursos y por unos tres euros la cena para dos.

Verdura fresca y aliño sencillo: el plato no necesita mayonesa.

El aliño de limón, además de hacer el trabajo que en otras ensaladas hace la mayonesa, tiene una ventaja logística: no se estropea. Por eso este plato aguanta perfectamente hecho con antelación — alubias, atún y verdura en un táper, el aliño en un bote aparte, y se juntan al momento de comer. La misma fórmula sirve de cena de hoy y de táper de mañana, que para una receta de diez minutos es un currículum más que decente.

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