Editorial

Barcelona · Actualidad local

Desde el 1 de octubre, en las calles sin bordillo cruzas por donde quieras y el coche tiene que parar

Hay una escena que se repite en medio país: calle sin bordillo, adoquín parejo de fachada a fachada, un peatón que quiere cruzar y un conductor que le mira como preguntando de quién es la calle. A partir del 1 de octubre, la respuesta está escrita.

Sin bordillo, sin paso de cebra y con prioridad para el que va a pie.
Legion-Media

Contenido del artículo

El Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, publicado en el BOE el día 26, reforma el Reglamento General de Circulación e incorpora por fin una definición expresa de las calles de plataforma única: aquellas en las que acera y calzada están al mismo nivel, sin bordillo que las separe. Y con la definición llega la consecuencia.

La acera y la calzada al mismo nivel: eso es plataforma única.

Qué cambia exactamente

En esas calles, el peatón tiene prioridad de paso en cualquier punto de la calzada. No hace falta paso de cebra, ni esquina, ni semáforo: si alguien quiere cruzar, el conductor cede.

Ojo a la letra pequeña, que es importante: esto no convierte toda España en zona peatonal. Aplica solo a las calles de plataforma única. En una calle normal, con su acera y su bordillo, cruzar fuera del paso de peatones sigue siendo cosa tuya.

Tampoco es que hasta ahora el peatón fuera por ahí desamparado: la preferencia ya existía en determinadas calles residenciales, y desde mayo de 2021 el límite genérico en plataforma única está en 20 km/h. Lo que hace la reforma es meter esa prioridad dentro de la propia definición legal, que es lo que la vuelve exigible sin discusión.

Te puede interesar: Mercadona prueba un cobro nuevo: todo a la cinta, hasta las garrafas de agua, para que no se quede nada sin cobrar

El paquete completo del 1 de octubre

La medida no viaja sola. Ese mismo día entran en vigor otros cambios del mismo real decreto que tocan maniobras de todos los días:

  • Adelantar a ciclistas: habrá que bajar la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía.
  • Pasillo de emergencia: obligatorio abrirlo en las retenciones de autopistas y autovías.
  • Nieve en la calzada: prohibido adelantar en autopista y autovía cuando complique la circulación.

Traducción práctica: si conduces por un casco histórico, por una calle comercial reformada o por cualquier travesía adoquinada sin bordillo, a partir del 1 de octubre vas de invitado. El que anda, manda.

Cómo saber si tu calle entra: el criterio no es el adoquín ni el aspecto, es el nivel. Si no hay bordillo que separe el espacio del peatón del espacio del coche, es plataforma única. Y el límite ahí lleva siendo 20 km/h desde hace más de cinco años, lo sepa o no el conductor de al lado.

El objetivo declarado del cambio es el de siempre en los últimos años: bajar la siniestralidad urbana y proteger a los usuarios más vulnerables, que en ciudad comparten espacio con coches, bicicletas y patinetes sin más carrocería que un abrigo. El peatón es, con diferencia, el que peor parado sale de ese reparto.

Anteriormente escribimos: No acaricies al perro hasta que tenga las cuatro patas en el suelo: la regla de los adiestradores para cuando llegas a casa