Cambiarse de la tarifa regulada del gas este invierno tiene un coste oculto: unos 37 euros de deuda
El Gobierno ha frenado el subidón del gas de este invierno, pero nadie ha regalado nada: la diferencia se apunta en una cuenta. Y esa cuenta te persigue tanto si te quedas en la tarifa regulada como si te vas.

Contenido del artículo
El mecanismo viene en el Real Decreto-ley 25/2026, publicado a finales de septiembre: la subida de la TUR queda topada, lo que no se cobra ahora se acumula como deuda con las comercializadoras, y quien abandone la tarifa antes de saldarla paga un finiquito en su última factura. A diferencia de la crisis de 2022, esta vez no hay ni un euro público: es un "compre ahora y pague después" en toda regla.
De dónde salen los 37 euros
La resolución de octubre pone cifra a la deuda acumulada: unos 2,05 céntimos por kWh, antes de impuestos. El finiquito de salida se calcula multiplicando esa deuda media por los kWh facturados desde el 1 de octubre hasta el día del cambio.
Te puede interesar: Las pensiones subirán un 3,5% en 2027, pero la luz y el gas ya se comen la mitad
La cuenta para un hogar tipo con calefacción de gas sale sola: un consumo de invierno en torno a los 1.800 kWh en el trimestre arroja unos 37 euros de deuda, sin impuestos. Quien gaste más, pagará más; quien tenga el gas solo para la cocina y el agua, bastante menos.
Traducción: no es una multa, es la parte del gas de este invierno que no has pagado todavía. El tope de la tarifa no abarata el gas, lo financia. Y como toda financiación, se liquida al cancelar el contrato.
Quedarse tampoco borra la deuda
Aquí está el matiz que convierte la noticia en un dilema de verdad. La norma impide que el precio de la TUR baje mientras quede deuda pendiente, aunque el gas se abarate en los mercados. Y la OCU advierte de que, si nada cambia, el grueso de lo acumulado este invierno se devolverá en la primavera de 2027 con subidas fuertes de la propia tarifa.

Es decir: el que se va paga el finiquito hoy; el que se queda lo paga en los recibos de mañana. La deuda no entiende de fidelidades.
Ojo al calendario si estás pensando en cambiarte: la cifra de los 37 euros vale para salidas antes del 1 de enero de 2027, con la fórmula ya publicada. Para salidas posteriores, el importe dependerá de las resoluciones trimestrales siguientes, y hoy no hay número.
Qué mirar antes de decidir
En torno a tres millones de hogares están en la TUR, según los registros de la CNMC, más miles de comunidades de vecinos con caldera central en la modalidad TUR.4. Para todos ellos, tres comprobaciones antes de mover ficha:
- Tu escalón, TUR.1 o TUR.2, viene en la factura y depende del consumo anual. Con él sabes qué precio pagas exactamente.
- El comparador de la CNMC permite poner las ofertas del mercado libre al lado, pero la cuenta honesta exige sumar el finiquito de salida a la oferta que mires.
- Pese al tope, la TUR ha subido con fuerza en octubre; para un hogar medio de calefacción, la factura anual crece en torno al centenar de euros.
La paradoja final merece quedar escrita: incluso con deuda y finiquito, la TUR sigue siendo de lo más barato del mercado para muchos perfiles de consumo. El coste oculto existe, pero el error más caro sería huir de él hacia una oferta libre peor. Antes de firmar nada, calculadora.
Anteriormente escribimos: Desde mañana el spam telefónico llamará desde el 400: bloquea el prefijo y no esperes a tu operadora