El cielo permanecerá poco nuboso o despejado durante gran parte del día. Solo en la Sierra aparecerán algunas nubes de evolución durante las horas centrales, sin que AEMET contemple precipitaciones significativas para la jornada.
En Madrid capital, los termómetros se moverán aproximadamente entre los 13 y los 25 grados. El contraste se notará especialmente a primera hora, cuando una chaqueta ligera puede resultar útil, frente a una tarde mucho más agradable para terrazas, paseos o actividades al aire libre.
Alcalá de Henares y Getafe alcanzarán alrededor de 26 grados, con mínimas cercanas a los 13. Aranjuez volverá a situarse entre los puntos más cálidos de la región, con unos 27 grados de máxima después de una madrugada que rondará los 12.
En el oeste y la Sierra, el cambio será algo más acusado. Collado Villalba pasará de unos 11 grados a primera hora a cerca de 26 durante la tarde, mientras otros municipios de mayor altitud mantendrán noches bastante más frescas que las del centro de Madrid.
El viento soplará flojo, principalmente de componente oeste, y tenderá a perder dirección definida al final de la jornada. No será, por tanto, un viernes marcado por fenómenos adversos ni por grandes cambios de tiempo.
La jornada servirá además como transición hacia un fin de semana más cálido. Las previsiones apuntan a un ascenso más evidente el sábado y el domingo, cuando Madrid volverá a acercarse y después superar los 30 grados en numerosos puntos.
El viernes deja así una pequeña tregua antes de que el verano recupere fuerza: mañana fresca, cielo abierto y una tarde templada que permitirá aprovechar la calle sin el calor intenso de otras jornadas de agosto.