El arranque será el 8 de mayo en la Plaza de la Villa, con el pregón que dará inicio oficial a la programación. A partir de ahí, el ambiente festivo se extiende por toda la ciudad, con eventos diarios que combinan tradición y propuestas actuales.
Los escenarios principales estarán repartidos entre espacios como la Plaza Mayor, las Vistillas, Matadero y la Pradera de San Isidro. Cada uno ofrecerá una programación diferente, desde conciertos hasta actividades familiares, lo que permite moverse por la ciudad según el plan que busques cada día.
Los pasacalles y eventos itinerantes llevarán la fiesta más allá del centro, acercándola a distintos barrios. También vuelven citas clásicas como la Feria de la Cacharrería, que convierte la Plaza de las Comendadoras en un punto clave para descubrir artesanía y ambiente castizo.
La música será uno de los grandes motores de la celebración, con eventos como los Premios Rock Villa de Madrid, que reúnen a bandas emergentes y público joven en un entorno al aire libre. Todo esto se concentra en una semana donde siempre hay algo que hacer, a cualquier hora.
Durante estos días, moverte por Madrid será diferente: más gente en la calle, cambios en el transporte y muchas más opciones de ocio sin necesidad de planificar demasiado. Puedes encontrarte conciertos, actividades o ambiente festivo simplemente saliendo a pasear. Es una de esas semanas en las que la ciudad se vive más fuera de casa y donde cada barrio ofrece algo distinto que merece la pena descubrir.