El tramo permanecía cerrado desde el 1 de agosto para ejecutar obras de renovación de vía y refuerzo de los andenes. Durante todo el mes, los viajeros han tenido que reorganizar sus trayectos o utilizar alternativas en superficie para salvar el corte.
Los trabajos se han concentrado especialmente en Moncloa, una estación que no pudo incluirse en la gran remodelación de la Línea 6 realizada en 2025 porque entonces funcionó como terminal durante otros cierres. Este verano se ha aprovechado la menor demanda para completar las actuaciones pendientes.
La intervención prepara también la estación para uno de los grandes cambios que llegarán a la Circular: las futuras puertas de andén. Los bordes han sido reforzados para soportar estos elementos, que formarán parte del proceso de automatización de la Línea 6 previsto para los próximos años.
Para los usuarios, el cambio inmediato será mucho más sencillo. Volverá a ser posible viajar directamente entre Argüelles, Moncloa y Ciudad Universitaria sin salir del Metro, algo especialmente relevante para estudiantes y trabajadores que se desplazan a diario hacia el campus.
La fecha tampoco es casual. La reapertura llega justo antes del inicio del curso académico y de la recuperación masiva de los desplazamientos de septiembre, cuando Moncloa vuelve a llenarse de universitarios y viajeros procedentes del noroeste de la región.
Con este regreso y la reapertura de la Línea 7 entre Gregorio Marañón y Pitis, la red madrileña recuperará prácticamente toda la normalidad tras las obras del verano. El principal corte que seguirá activo será el de la Línea 10 entre Nuevos Ministerios y Cuzco, previsto hasta finales de año.
Moncloa volverá así a recuperar su papel habitual como uno de los grandes intercambiadores de Madrid. Metro, autobuses urbanos e interurbanos y miles de viajeros volverán a coincidir en un nodo que marca buena parte del ritmo de la ciudad cuando septiembre devuelve las aulas y las oficinas a plena actividad.