La presencia madrileña destaca especialmente por dos nombres: Baldoria y Fratelli Figurato. Ambas entran en la lista de las mejores pizzerías de Europa, mientras que Totò e Peppino recibe el reconocimiento de Pizzería Excelente, una distinción que refuerza la calidad de la oferta italiana en la ciudad.
Baldoria, situada en la calle José Ortega y Gasset, se coloca en el segundo puesto europeo y mantiene su posición como una de las grandes referencias de la pizza en España. El restaurante, dirigido por el chef Ciro Cristiano, combina una propuesta napolitana muy cuidada con un ambiente festivo inspirado en el Mediterráneo italiano.
Su fórmula mezcla tradición, producto y una puesta en escena muy reconocible. Música, decoración colorida y una carta que juega con ingredientes clásicos y combinaciones más creativas han convertido a Baldoria en un destino gastronómico para quienes buscan algo más que una cena rápida.
Fratelli Figurato también confirma su buen momento. La pizzería de los hermanos napolitanos Riccardo y Vittorio Figurato alcanza el puesto número once en Europa, consolidando una trayectoria que empezó con la pizza napolitana como centro y que ha crecido con pasta fresca, frituras y otros platos de raíz italiana.
Su local de Alonso Cano sigue siendo una referencia para muchos madrileños, aunque el proyecto se ha expandido con otros espacios en la ciudad, como la Trattoria Popolare de la calle Larra y la Pizzería Friggitoria de la avenida de Filipinas.
El tercer nombre madrileño es Totò e Peppino, reconocido como Pizzería Excelente. Con más de dos décadas de historia en la capital, mantiene una propuesta muy ligada a Nápoles, con pizzas de estilo tradicional y una carta que también recorre otras regiones italianas.
Sus locales de Fernando VI y avenida del Mediterráneo forman parte de ese mapa de restaurantes italianos que han ido ganando fidelidad sin depender solo de la moda. En una ciudad donde cada año abren nuevas pizzerías, mantenerse como referencia durante tanto tiempo ya es una señal de solidez.
La guía 50 Top Pizza se ha convertido en un escaparate importante para medir cómo evoluciona la pizza fuera de Italia. No solo premia restaurantes, también marca tendencias: masas más ligeras, fermentaciones largas, hornos bien trabajados y una atención creciente al producto.
Para Madrid, estos reconocimientos llegan en un momento de fuerte competencia gastronómica. La ciudad ha pasado de tener buenas pizzerías puntuales a construir una escena propia, con propuestas napolitanas, romanas, creativas y de autor repartidas por distintos barrios.
La noticia también funciona como plan. Baldoria, Fratelli Figurato y Totò e Peppino ofrecen tres formas distintas de acercarse a la pizza italiana en Madrid: una más festiva, otra más napolitana y familiar, y otra más clásica y consolidada.
Madrid refuerza así una idea que cada vez pesa más en su agenda de ocio: salir a comer también es una forma de descubrir la ciudad. Y si la pizza madrileña ya compite entre las mejores de Europa, elegir mesa puede convertirse en una pequeña ruta gastronómica sin salir de la capital.