AEMET prevé para el jueves una mínima de unos 15 grados y una máxima de 25 en la capital. La probabilidad de precipitación alcanza el 100% durante la primera mitad de la jornada, aunque las lluvias previstas serán en principio débiles y el cielo tenderá a abrirse conforme avance el día.
El cambio se notará especialmente a primera hora. Quienes salgan hacia el trabajo o se desplacen por la ciudad por la mañana encontrarán un ambiente bastante más fresco que en jornadas anteriores, con más nubosidad y posibilidad de necesitar paraguas en algunos momentos.
El viento también tendrá presencia, con predominio del suroeste y velocidades en torno a los 25 kilómetros por hora según la previsión para Madrid. Esa combinación de aire, nubes y temperaturas más bajas dejará una sensación muy diferente a la de las tardes de calor intenso habituales a finales de agosto.
La situación cambiará de nuevo el viernes 28. AEMET espera cielo despejado durante toda la jornada, sin precipitaciones, con una mínima que puede caer hasta los 13 grados y una máxima cercana nuevamente a los 25.
Será por tanto un viernes especialmente agradable para desplazarse por la ciudad o hacer planes al aire libre. El sol regresará, pero sin que las temperaturas se disparen todavía, y las primeras horas del día tendrán incluso un punto fresco poco habitual para quienes siguen instalados en la rutina del verano.
Este pequeño paréntesis tampoco significa que el calor haya terminado. Las previsiones apuntan a una recuperación de las máximas durante el fin de semana, con valores que volverán a acercarse y después superar los 30 grados en Madrid.
Entre el jueves y el viernes, la ciudad vivirá así dos estampas casi opuestas: paraguas y chaqueta ligera a primera hora de una jornada, terrazas bajo cielo despejado apenas 24 horas después. Agosto todavía no se despide, pero durante unas horas Madrid tendrá un anticipo de temperaturas mucho más suaves.