La visita permitirá entrar en un espacio muy distinto a los grandes salones ceremoniales del palacio. Aquí el protagonismo lo tendrán los frascos, recipientes, aparatos científicos y muebles utilizados durante siglos para preparar y conservar medicamentos destinados a la Casa Real.
La colección conserva piezas procedentes de la Real Fábrica de Cristales de La Granja y de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro, además de botes de Talavera de los siglos XVII y XVIII, redomas, matraces, alambiques y numerosos utensilios empleados en el trabajo farmacéutico.
Uno de los espacios más singulares será el laboratorio Art Déco del primer tercio del siglo XX, conservado como ejemplo prácticamente único dentro de Patrimonio Nacional. El recorrido incluirá también la sala de aparatos y el despacho del farmacéutico, con una biblioteca que guarda incunables, farmacopeas y antiguos tratados de medicina, física y química.
La historia del lugar se remonta mucho más atrás. Felipe II creó la Real Botica en 1594, aunque sus dependencias cambiaron varias veces de ubicación. El actual pabellón fue construido en 1887 en una de las alas del Palacio Real y durante generaciones funcionó como centro farmacéutico al servicio de la Corte.
La restauración afecta tanto al continente como a las colecciones. Patrimonio Nacional y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos trabajan en la recuperación del botamen histórico, el mobiliario y el patrimonio bibliográfico y científico, con la idea de que el espacio pueda ser visitado también desde una perspectiva divulgativa y no únicamente ornamental.
La actuación forma parte de una renovación mucho más amplia del Palacio Real. En los últimos meses han cambiado también el centro de recepción de visitantes, la iluminación, la climatización y distintos recorridos interiores, además de intervenirse en la cubierta, la Real Armería y otros espacios históricos.
Cuando la Botica vuelva a abrir, Madrid ganará una visita que cuenta el palacio desde una escala mucho más cotidiana. En lugar de tronos y grandes ceremonias, mostrará cómo se preparaban remedios, qué instrumentos utilizaban los farmacéuticos y cómo la medicina acompañaba también la vida diaria de quienes habitaban detrás de los muros de Bailén.