Editorial

Barcelona · Actualidad local

12,4 kilómetros sobre el mar: el puente más largo de América Latina ya está en marcha — mira dónde lo construyen

Un país entero se ha propuesto plantar más de doce kilómetros de asfalto en mitad del océano, y va muy en serio: las máquinas ya están trabajando. El resultado promete redibujar el mapa de toda una región.

12,4 kilómetros de puente íntegramente sobre el mar.
Legion-Media

Contenido del artículo

Brasil, modo jefe final de la ingeniería

El protagonista es el puente Salvador-Itaparica, en el estado de Bahía: una estructura de 12,4 kilómetros íntegramente sobre el mar que cruzará la Bahía de Todos los Santos para unir la ciudad de Salvador con la isla de Itaparica. Cuando esté listo, será el puente marítimo más largo de América Latina — y sí, destronará al mítico Río-Niterói, que presume de 13,3 kilómetros totales pero solo tiene unos ocho sobre el agua. Tecnicismos que importan cuando hay récords en juego.

La ficha técnica marea un poco:

  • 12,4 km de longitud, todos sobre el mar
  • Cuatro carriles, pensados para unos 28.000 vehículos diarios
  • Un vano central de unos 400 metros
  • Hasta 82 metros de altura para que los grandes cargueros pasen por debajo sin despeinarse
  • Inversión de unos 2.200 millones de dólares (11.600 millones de reales)

La obra la ejecuta una asociación público-privada con dos gigantes estatales chinos — CCCC y CCECC — y la fecha marcada en rojo es junio de 2031.

Adiós al ferry: hasta dos horas menos de trayecto.

Adiós, ferry; hola, media hora

Hoy, cruzar de Salvador a Itaparica es un pequeño acto de fe: ferris con colas eternas en temporada alta y travesías que se comen tu día. El puente promete recortar hasta dos horas los trayectos hacia el litoral sur de Bahía, además de abrirle la puerta a zonas con un potencial turístico enorme — Morro de São Paulo incluido.

El arranque de las obras tuvo ceremonia con el presidente Lula da Silva al frente, y el gobernador de Bahía, Jerônimo Rodrigues, definió el proyecto como "un nuevo capítulo para el desarrollo económico y social" de la región.

Antes de poner un solo pilar hubo que hacer más de cien perforaciones en el lecho marino, algunas a casi 67 metros de profundidad. Construir sobre el mar no perdona improvisaciones.

El proyecto completo incluye además túneles, viaductos y nuevas vías de acceso a ambos lados. Cinco años de obras, un récord continental y una bahía entera a punto de cambiar de escala. Brasil no construye puentes: construye argumentos.