El corte comenzó el 2 de agosto y afectó a 13 estaciones. Durante este periodo, quienes necesitaban completar el trayecto tuvieron que recurrir al servicio especial SE7 de EMT, gratuito y con paradas próximas a las estaciones cerradas.
Las obras han servido para renovar carril mediante soldadura eléctrica y avanzar en la modernización del sistema de señalización. Son trabajos que buscan reducir incidencias y preparar la línea para una circulación más regular y fiable.
La actuación de agosto forma parte de un proyecto mucho más amplio entre Estadio Metropolitano y Pitis. La Comunidad de Madrid está renovando la señalización a lo largo de unos 20 kilómetros de túnel y 24 estaciones, con una inversión de alrededor de 33,6 millones de euros.
El nuevo sistema permitirá controlar mejor las limitaciones temporales de velocidad, reducir los intervalos entre trenes e incorporar la apertura automática de puertas. También se actualizará el software de parte de los convoyes que circulan por la línea, con la intención de ganar capacidad y responder mejor ante averías.
Para los usuarios, el efecto inmediato será mucho más sencillo: desaparecerá la necesidad de salir a la superficie y cambiar al autobús entre Gregorio Marañón y Pitis. Estaciones como Guzmán el Bueno, Islas Filipinas, Francos Rodríguez, Valdezarza, Peñagrande y Arroyofresno recuperarán su funcionamiento habitual.
La reapertura llega además en un momento especialmente oportuno. Madrid empieza a recuperar actividad tras agosto y septiembre traerá de nuevo más desplazamientos por trabajo, universidad y colegios, por lo que recuperar este tramo antes de la vuelta masiva a la rutina aliviará otros medios de transporte.
Desde este sábado, la imagen volverá a ser la habitual en los andenes de la L7: trenes recorriendo de nuevo todo el sector occidental de la línea y un autobús especial que deja de ser necesario. Después de casi un mes de transbordos, el cambio se notará desde el primer viaje del fin de semana.