El contrato tiene un presupuesto máximo de 139.700 euros y está dirigido a pacientes derivados desde los centros de Atención Primaria vinculados al hospital. La licitación se publicó el 24 de agosto y todavía no está adjudicada, por lo que las empresas interesadas tienen hasta el 7 de septiembre para presentar ofertas.
La prioridad del 12 de Octubre será mantener dentro del hospital las pruebas de pacientes ingresados y aquellas vinculadas a patologías de mayor complejidad. Las ecografías más sencillas solicitadas desde los centros de salud serán las que puedan realizarse en las instalaciones de la empresa adjudicataria.
El catálogo incluye exploraciones habituales de abdomen, cuello, aparato urinario, pelvis, partes blandas y articulaciones. Son pruebas muy frecuentes en Atención Primaria, tanto para confirmar diagnósticos como para hacer seguimiento de enfermedades crónicas o molestias musculoesqueléticas.
Para los pacientes, el cambio tendrá una consecuencia bastante concreta: en lugar de acudir al hospital o a un centro público de referencia, algunos deberán desplazarse hasta la clínica que gane el concurso. El servicio tendrá que ofrecer actividad varios días por semana y combinar horarios de mañana y tarde para absorber el volumen previsto.
El expediente reconoce que el Servicio de Radiodiagnóstico soporta un gran número de pruebas de imagen y que la capacidad disponible resulta insuficiente para atender el nuevo nivel de demanda sin generar retrasos. La contratación externa se plantea precisamente como una forma de reservar los medios propios para los casos que necesitan mayor especialización.
La decisión llega después de la profunda renovación del Hospital 12 de Octubre, cuyo nuevo edificio de hospitalización abrió tras una inversión de más de 300 millones de euros. El centro atiende a alrededor de 475.000 personas y es uno de los grandes hospitales de referencia del sur de Madrid.
La medida ha abierto además un debate político sobre el uso de recursos privados dentro de la sanidad pública. Desde la oposición se interpreta como un ejemplo de externalización, mientras la gestión sanitaria defiende que se trata de un apoyo para absorber demanda y evitar que las listas sigan creciendo.
Para quienes llevan semanas intentando conseguir una cita, la discusión será mucho más práctica. Si el contrato sale adelante, hasta 6.350 ecografías cambiarán de lugar durante los próximos meses con un objetivo inmediato: reducir la espera, aunque para hacerlo algunos pacientes tengan que salir de su circuito sanitario habitual.