La Policía Nacional identificó a los nueve representantes que permanecían dentro de la Dirección General de Recursos Humanos. Tras más de una hora, supieron que Miguel José Zurita no estaba en el edificio y registraron un escrito para solicitar una reunión urgente con la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo.
El encierro se había preparado para la cuarta semana de la huelga indefinida, iniciada el 14 de octubre en Madrid. El comité reclamaba negociar su tabla reivindicativa y denunciaba la negativa de Zarzalejo a reunirse con sus integrantes.
Los representantes, uno por cada sindicato u organización del comité, llegaron antes de las 10 a la sede de la calle Santa Hortensia, número 30, y accedieron al vestíbulo. Al principio, una veintena de docentes esperaba fuera; después llegaron más de cien. Los responsables de seguridad cerraron las puertas giratorias y acudieron agentes para identificar a quienes estaban dentro.
Los nueve se quitaron los abrigos y las mochilas para mostrar las camisetas verdes de la protesta. Insistieron en que la negociación debía hacerse con el comité que había enviado sus reivindicaciones en verano, no con la Mesa Sectorial. También afirmaron que estaban dispuestos a reunirse cuando la Consejería aceptara sentarse.
La entrada quedó bloqueada durante veinte minutos, hasta que llegaron más unidades de la Policía Nacional y cercaron a los manifestantes. En el exterior, decenas de docentes apoyaron al comité mientras sus integrantes se protegían abrazados.
La Dirección General de Recursos Humanos gestiona asuntos del personal docente no universitario de la Comunidad de Madrid. En su sede de Santa Hortensia también se celebran las reuniones de la Mesa Sectorial. Por eso el comité eligió ese edificio para reclamar una negociación. Al salir, los nueve fueron recibidos con aplausos y marcharon hasta la Consejería de Educación para continuar la jornada de protestas.