Los montes se encuentran en Fresnedillas de la Oliva, Navas del Rey, Pelayos de la Presa, Robledo de Chavela, San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado. En conjunto abarcan alrededor de 7.000 hectáreas quemadas, por lo que quienes tuvieran previstas rutas a pie o en bicicleta este fin de semana deberán comprobar la señalización antes de entrar.
La restricción no supone el cierre de toda la Sierra Oeste ni de todo el término municipal de esas seis localidades. Afecta específicamente a los montes públicos incluidos en la resolución y a sus caminos y pistas forestales. Los principales accesos deberán quedar señalizados para advertir de las limitaciones.
El motivo está en el estado que presenta el bosque después del fuego. Hay árboles completamente quemados, parcialmente carbonizados, inclinados, descalzados o con daños en su estructura que pueden caer sin previo aviso. A este peligro se suman posibles desprendimientos de rocas y ramas.
Las obras añaden otro riesgo. Maquinaria forestal pesada está trabajando por pistas estrechas para talar ejemplares peligrosos, sacar madera, tratar los restos de corta y reparar caminos, cerramientos y señalización. La Comunidad considera incompatible esa actividad con el uso recreativo mientras duren los trabajos.
También queda restringida la circulación de vehículos a motor. Sí podrán acceder los equipos encargados de vigilancia, conservación y restauración, los trabajadores forestales, los servicios de emergencia y quienes necesiten utilizar servidumbres de paso legalmente reconocidas. Incluso estos accesos podrán someterse a horarios, itinerarios, límites de velocidad o condiciones específicas para determinados vehículos.
No hay una fecha fija para recuperar el acceso normal. La Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal revisará periódicamente cada zona y podrá levantar las prohibiciones de forma parcial conforme terminen las talas y queden asegurados los márgenes de caminos y pistas. Uno de los contratos de emergencia para retirar arbolado y reparar cerramientos tiene un plazo estimado de dos meses, pero ese plazo no equivale automáticamente a la duración de todas las restricciones.
Las 7.000 hectáreas afectadas ahora por las limitaciones son solo una parte del territorio alcanzado por el incendio de julio. La Comunidad cifra el perímetro total del fuego en aproximadamente 27.000 hectáreas repartidas entre 17 municipios, de las que unas 8.000 corresponden a terrenos gestionados por el Ejecutivo regional.
Los trabajos de otoño incluirán además medidas contra la erosión, retirada de restos quemados y actuaciones para favorecer la recuperación de la vegetación. Para senderistas y ciclistas, entretanto, la referencia práctica será la señalización instalada en cada acceso: la apertura podrá regresar de forma gradual y no necesariamente al mismo tiempo en los doce montes.