El patrón se repite en decenas de casos: pagos completos o financiaciones activadas, promesas de entrega en semanas y meses de espera sin solución. Algunos compradores aseguran llevar desde otoño sin noticias claras, mientras siguen abonando cuotas por coches que no tienen.
La situación ha llevado a los afectados a organizarse y estudiar una demanda colectiva por posible estafa o apropiación indebida. Calculan que el volumen total podría superar los 4,6 millones de euros, entre pagos directos y financiación.
En los últimos días, varios concesionarios vinculados al grupo han permanecido cerrados, aumentando la incertidumbre. Aunque se han prometido entregas próximas, muchos afectados mantienen la cautela y exigen garantías antes de dar por resuelto el problema.
El impacto va más allá del dinero. Muchas familias han tenido que reorganizar su día a día, depender del transporte público o de terceros y asumir una carga económica inesperada que complica su estabilidad.
Casos como este pueden generar desconfianza en la compra de vehículos y afectar a la actividad de concesionarios en la zona. También obligan a muchas personas a cambiar sus rutinas de movilidad, recurriendo a transporte público o soluciones temporales. A medio plazo, pueden impulsar más controles y exigir mayor transparencia en el sector, algo que influye directamente en la seguridad de futuras compras.
UPD: El conflicto ha ganado dimensión con la organización de los afectados en una plataforma común, que ya agrupa a más de 150 clientes y calcula un perjuicio superior a los 4 millones de euros entre pagos al contado, entregas a cuenta y préstamos vinculados a vehículos que no llegaron. Hyundai España ha insistido en que Cobendai opera como empresa independiente, aunque asegura que está siguiendo el caso y tratando de apoyar a los compradores mientras avanza la denuncia colectiva.