Toledo, Segovia y Alcalá tienen tren directo y se visitan en el día. Otros sitios a una o dos horas de la capital funcionan de otra manera: el autobús pasa pocas veces o directamente no hay línea.
Para quien no tiene vehículo propio, una búsqueda de alquiler coches Madrid muestra ofertas de varias empresas, con el precio para las fechas elegidas, la fianza y el kilometraje en cada anuncio. Si el coche de alquiler se recoge el viernes, el sábado se puede salir temprano, algo que en estos siete destinos se agradece.
Hayedo de Montejo
Está a unos 100 km por la A-1 y desde 2017 forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO, junto a otros hayedos primarios de Europa. Entre mediados de octubre y mediados de noviembre suele estar en pleno cambio de color. La visita es gratuita, pero siempre guiada y con pase. Las plazas online se sortean dos veces al mes y el pase se recoge en Montejo de la Sierra al menos una hora antes.
Patones de Arriba
Casas de pizarra negra en una ladera, a unos 70 km de Madrid. El pueblo está cerrado al tráfico y una cámara multa a quien entra sin permiso, así que el coche se queda en Patones de Abajo y se sube a pie por la Senda del Barranco, algo menos de un kilómetro. Cuenta la leyenda que sus vecinos llegaron a tener rey propio.
Presa de El Atazar
Desde Patones, la carretera M-134 lleva hacia el mayor embalse del Canal de Isabel II. La presa, un arco de hormigón de 134 metros de altura terminado en 1972, se ve mejor desde el mirador de El Atazar, en la senda de El Pisanchón.
Manzanares el Real y La Pedriza
Es el más cercano, a unos 50 km. El castillo de los Mendoza, del siglo XV, sigue cerrado a las visitas y el ayuntamiento espera reabrirlo a principios de 2027. Lo fuerte está detrás: La Pedriza, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. El acceso en coche tiene barrera y un límite de 270 vehículos. De octubre a mayo, los fines de semana y festivos se cierra a los coches particulares entre las 10:30 y las 16:00.
Rascafría y el Monasterio de El Paular
La ruta más bonita sube por el puerto de Navacerrada y cruza el de Cotos, a 1.830 metros, hasta el valle del Lozoya. Allí está El Paular, la primera cartuja de Castilla, empezada en 1390 y habitada por monjes benedictinos desde 1954. La visita se reserva con antelación. En invierno, mejor revisar antes el estado de los puertos.
Pueblos de arquitectura negra
Ya en Guadalajara, se llega por la A-2 y Tamajón. Son catorce pueblos repartidos en tres valles, con casas y corrales de lajas de pizarra. Majaelrayo y Valverde de los Arroyos quedan a unas dos horas, a los pies del Ocejón (2.049 m). Desde Valverde sale una ruta circular de unos 4 km a las Chorreras de Despeñalagua, que llevan más agua en primavera y otoño.
Hoces del Duratón
A una hora y cuarenta por la A-1, en Segovia, el río Duratón abre cañones con paredes de más de 100 metros. Viven allí casi 768 parejas de buitre leonado. Desde el aparcamiento de tierra al final del camino de Villaseca, un paseo de 15 minutos lleva a la ermita de San Frutos. Bajar en canoa tiene restricciones en época de cría; las detalla la Casa del Parque, en Sepúlveda.
Antes de salir
- Pedir el pase del Hayedo entre los días 1 y 5 o 16 y 20 del mes.
- Evitar lunes y martes: suelen cerrar El Paular y la Casa del Parque del Duratón, y los lunes, el Hayedo.
- Mirar la etiqueta ambiental si el coche se recoge en el centro: en el Distrito Centro, los de etiqueta B o C de no residentes solo entran para aparcar en un parking.
Patones, El Atazar y el Hayedo caben en una misma jornada por la Sierra Norte. Manzanares y Rascafría se combinan bien por el Guadarrama. Los pueblos negros y el Duratón piden fin de semana completo.