Hasta el 7 de junio, el Museo del Ferrocarril acoge la exposición «Ukiyo-e. El ferrocarril en el mundo flotante». En la Sala 3000 se exhiben 25 grabados japoneses de la colección RailArte sobre cómo, a finales del siglo XIX, el país escuchó por primera vez el silbido del tren.
La primera línea entre Shimbashi y Yokohama se inauguró en 1872, y la locomotora de vapor se convirtió inmediatamente en símbolo de una nueva era. Los artistas del ukiyo-e la integraron en paisajes familiares, entre campos, puentes y templos. El tren no desplaza al mundo antiguo, sino que se integra suavemente en él, cambiando el ritmo y la percepción de la distancia.