Antes de que las calabazas y los caramelos se convirtieran en símbolos de Halloween, los celtas celebraban Samhain, la festividad que marcaba el final del verano. En Irlanda, se reunían alrededor de grandes hogueras y se cubrían el rostro con máscaras para que los espíritus los tomaran por uno de los suyos. Del 29 al 31 de octubre, NOMAD Museo Inmersivo de Madrid dará a conocer esta tradición.
Turismo de Irlanda y el museo preparan un espectáculo teatral interactivo para público de todas las edades. Los decorados digitales servirán de telón de fondo para las historias sobre Samhain, cuando, según las creencias celtas, se abría la frontera entre los vivos y los muertos. Los asistentes descubrirán cómo se celebraba el Año Nuevo celta y qué costumbres han perdurado hasta el Halloween actual.
Algunos de los símbolos más conocidos de esta fiesta tienen un pasado curioso. Antes de la calabaza, era el nabo el que hacía las veces de farol. Según una leyenda irlandesa, Jack el Tacaño iluminaba con uno su camino tras engañar al mismísimo diablo y quedar condenado a vagar eternamente. La calabaza llegó a esta tradición más tarde, cuando los emigrantes irlandeses se instalaron en América. Resultaba más fácil tallarla, así que el nabo tuvo que ceder su lugar.
El espectáculo tendrá lugar en NOMAD Museo Inmersivo, en Gran Vía, 78, junto a la estación de metro de Plaza de España. Los organizadores anunciarán próximamente la fecha de apertura de las reservas.