La protagonista, una de las limpiadoras de la RAE, se convierte por casualidad en una experta en lenguaje y gramática. Un reputado neurocientífico quiere investigar este fenómeno y propone someter a la mujer a un proceso de desprogramación lingüística. La sátira nos invita a plantearnos si la competencia lingüística puede crear marginación y si el uso de una corrección sintáctica perfecta puede resultar ofensivo para algunos. Ernesto Caballero ha creado un ácido retrato de la España actual y habla de cómo nadie debe seguir las reglas gramaticales.