Del 4 al 27 de septiembre, el escenario Guirau del Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa abrirá la nueva temporada con una obra de Els Joglars, la compañía teatral privada en activo más longeva de Europa. La puesta en escena conmemora los 65 años de trayectoria de la compañía y sus 42 espectáculos producidos, y está dirigida por su fundador, Albert Boadella. La obra es una adaptación de un clásico de Cervantes.
El punto de partida es sencillo: a pesar del progreso tecnológico, la naturaleza humana apenas ha cambiado desde los tiempos de Cervantes. Según Boadella, la ciencia ha transformado profundamente la sociedad, pero no los patrones básicos de comportamiento. Las personas siguen movidas por el miedo, la ambición y la necesidad de pertenecer a un grupo. Es precisamente esta idea la que el director traslada a la era de la inteligencia artificial y las redes sociales, poniendo en tela de juicio el sentimiento de superioridad con el que el hombre moderno contempla el pasado.
La historia de unos estafadores que engañaron a todo un pueblo se convierte en una sátira de plena actualidad. Detrás del engaño aparece el miedo a quedar al margen del colectivo, capaz de convertir una mentira compartida en un instrumento de control. Boadella traza un paralelismo entre la España de la época de Cervantes y la sociedad actual, donde la abundancia de canales de comunicación ha facilitado la aparición de nuevos gurús y manipuladores que crean sus propios «retablos vacíos», en los que muchos creen por miedo a parecer ignorantes.Del 4 al 27 de septiembre, el escenario Guirau del Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa abrirá la nueva temporada con una obra de Els Joglars, la compañía teatral privada en activo más longeva de Europa. La puesta en escena conmemora los 65 años de trayectoria de la compañía y sus 42 espectáculos producidos, y está dirigida por su fundador, Albert Boadella. La obra es una adaptación de un clásico de Cervantes.
El punto de partida es sencillo: a pesar del progreso tecnológico, la naturaleza humana apenas ha cambiado desde los tiempos de Cervantes. Según Boadella, la ciencia ha transformado profundamente la sociedad, pero no los patrones básicos de comportamiento. Las personas siguen movidas por el miedo, la ambición y la necesidad de pertenecer a un grupo. Es precisamente esta idea la que el director traslada a la era de la inteligencia artificial y las redes sociales, poniendo en tela de juicio el sentimiento de superioridad con el que el hombre moderno contempla el pasado.
La historia de unos estafadores que engañaron a todo un pueblo se convierte en una sátira de plena actualidad. Detrás del engaño aparece el miedo a quedar al margen del colectivo, capaz de convertir una mentira compartida en un instrumento de control. Boadella traza un paralelismo entre la España de la época de Cervantes y la sociedad actual, donde la abundancia de canales de comunicación ha facilitado la aparición de nuevos gurús y manipuladores que crean sus propios «retablos vacíos», en los que muchos creen por miedo a parecer ignorantes.