Su amplio paseo marítimo invita a caminar, correr o recorrer la costa en bicicleta, mientras que la arena reúne cada día a quienes buscan un baño, practicar deportes de playa o simplemente disfrutar del Mediterráneo. A lo largo del paseo se suceden terrazas, chiringuitos y restaurantes donde la gastronomía y las vistas al mar forman parte del plan.
La Barceloneta también es uno de los mejores lugares para contemplar el amanecer sobre la costa o despedir el día junto al agua. Muy cerca se encuentran algunos de los iconos del litoral barcelonés, como la escultura L'Estel Ferit de Rebecca Horn o el Hotel W, que se ha convertido en parte del perfil de la ciudad.
Con servicios, fácil acceso en transporte público y un ambiente que cambia con cada estación, la Platja de la Barceloneta sigue siendo uno de los espacios más emblemáticos de Barcelona, tanto para quienes la visitan por primera vez como para quienes regresan una y otra vez.