El parque ocupa los terrenos donde durante décadas funcionó un emblemático parque de atracciones. Hoy, aquel pasado permanece en pequeños guiños repartidos por el recinto, mientras amplias zonas ajardinadas, caminos y miradores han dado paso a un lugar pensado para el paseo y el ocio al aire libre.
Dedicados al poeta y artista Joan Brossa, los jardines reflejan el espíritu creativo que caracterizó su obra. El entorno combina naturaleza, arte y memoria, convirtiéndose en un espacio frecuentado tanto por vecinos como por quienes recorren Montjuïc en busca de lugares menos conocidos.
Además de ser un lugar perfecto para desconectar, los Jardins de Joan Brossa cuentan con áreas de juego infantil, zonas para hacer pícnic y una ubicación privilegiada junto a otros espacios emblemáticos de la montaña, como el Castell de Montjuïc o los Jardins de Mossèn Cinto Verdaguer. Una parada ideal para descubrir una Barcelona más tranquila y verde.