La mañana empezará con nubes abundantes y ambiente húmedo desde primera hora. El viento de poniente soplará con cierta fuerza en zonas del Baix Llobregat y hará que la sensación térmica sea más baja que en jornadas anteriores. Aunque durante las primeras horas las lluvias serán poco importantes en la ciudad, sí podrían aparecer algunos chubascos aislados en áreas del Montseny o el Alt Maresme.
Será por la tarde cuando la situación se complique algo más. Los modelos meteorológicos apuntan a tormentas irregulares pero localmente intensas en comarcas como el Vallès Oriental y el Maresme, con posibilidad de que algunos núcleos de lluvia alcancen Barcelona entre media tarde y la noche. No se descartan truenos ni episodios cortos de lluvia fuerte.
Las temperaturas también bajarán respecto al jueves. Las máximas difícilmente pasarán de los 20 o 21 grados en muchos puntos del área metropolitana, dejando un ambiente bastante más otoñal que primaveral. En la calle se notará especialmente al caer la tarde, cuando el aire fresco y la humedad ganen protagonismo.
El fin de semana será algo más tranquilo, aunque el tiempo seguirá siendo variable. El sábado arrancará con más ratos de sol, especialmente por la mañana, pero durante la tarde volverán a crecer nubes en zonas del prelitoral y podrían escaparse algunos chubascos aislados cerca del Montseny. El domingo seguirá la inestabilidad, con nuevas tormentas previstas sobre todo en puntos de la serralada Prelitoral.
En mayo, este tipo de cambios bruscos son bastante habituales en Barcelona. La combinación entre aire frío en altura, humedad mediterránea y relieve montañoso suele generar tardes de tormenta muy localizadas, capaces de dejar diferencias importantes entre barrios separados por pocos kilómetros. Por eso, en días así, el tiempo puede cambiar por completo en cuestión de una hora.