La iniciativa, denominada Dofins Urbans, comenzó en noviembre de 2025 con el objetivo de estudiar la megafauna marina que habita entre las desembocaduras del Besòs y el Llobregat. En apenas nueve meses de trabajo, los investigadores ya han registrado 132 avistamientos de especies como delfines mulares, delfines listados, peces luna, atunes rojos, peces espada, alcatraces, pardelas y cormoranes moñudos.
Para obtener estos datos, el equipo realiza una salida mensual en embarcación siguiendo recorridos previamente establecidos y combina la observación directa con hidrófonos capaces de detectar los sonidos que emiten los cetáceos bajo el agua. Hasta ahora han recorrido cerca de 500 millas náuticas, una de las campañas de seguimiento más completas desarrolladas en el litoral barcelonés.
Uno de los hallazgos más llamativos se produjo el pasado julio, cuando los investigadores localizaron un numeroso grupo de delfines mulares en pleno entorno portuario de Barcelona. Los animales permanecían tranquilos, acompañados de ejemplares adultos, juveniles y crías, compartiendo espacio con una de las zonas marítimas con mayor actividad del Mediterráneo.
Durante los próximos meses, los científicos ampliarán el estudio para averiguar cómo utilizan estos animales el litoral de Barcelona y cuál es su relación con la actividad pesquera. También están elaborando un catálogo fotográfico de identificación individual de los delfines, que permitirá comparar los ejemplares observados frente a Barcelona con otros ya identificados en distintos puntos de la costa catalana.
Este trabajo pone de relieve que el litoral barcelonés alberga una riqueza natural poco conocida pese a su intensa actividad portuaria y urbana. Conocer mejor las especies que conviven frente a la ciudad permitirá reforzar las medidas de conservación y acercar a la ciudadanía un patrimonio marino que, aunque permanece oculto bajo la superficie, forma parte del paisaje cotidiano de Barcelona.