La nueva ubicación permite crecer y reorganizar la experiencia. El evento contará con seis escenarios, combinando espacios al aire libre y cubiertos, y una programación pensada para recorrer distintos estilos a lo largo del día. La idea es facilitar un recorrido más fluido entre conciertos y actividades.
Más allá de la música, SÓNAR mantiene su apuesta por la innovación con SÓNAR+D. Este espacio reúne conferencias, workshops y encuentros profesionales centrados en la relación entre tecnología y creatividad. Se ha consolidado como uno de los puntos fuertes del festival para quienes trabajan o siguen de cerca la industria.
El cambio de sede marca una nueva etapa. El recinto de Gran Via permite integrar mejor las distintas áreas del festival y ampliar la capacidad, manteniendo el equilibrio entre conciertos, experimentación y networking.
Con más de tres décadas de trayectoria, SÓNAR sigue siendo una de las citas clave del calendario cultural de Barcelona, con capacidad para atraer tanto a público local como internacional.
El festival concentrará gran parte de la actividad en la zona de Gran Via, con más movimiento y afluencia durante esos días. También aumentará el uso de transporte público y servicios cercanos al recinto. Para la ciudad, supone un impulso económico y cultural con impacto directo en ocio y turismo.
SÓNAR refuerza así su papel como uno de los eventos que marcan el ritmo de Barcelona en junio.