La gran novedad llega en el idioma. Los libros en catalán superaron a los títulos en castellano y concentraron más de la mitad de las compras, reforzando el protagonismo de la lengua catalana en uno de los eventos culturales más importantes del año.
El público joven también marca tendencia. La literatura infantil y juvenil sigue creciendo y ya representa casi un tercio de las ventas, mientras el cómic gana cada vez más espacio en librerías y puestos callejeros.
La narrativa continúa liderando, pero el auge de formatos visuales y lecturas rápidas refleja un cambio en los hábitos de consumo cultural. Las listas de libros más vendidos se han convertido además en una guía inmediata para lectores que buscan descubrir qué está leyendo todo el mundo.
Las calles llenas durante el 23 de abril vuelven a demostrar el impacto urbano de Sant Jordi. Librerías, editoriales y comercios viven una de las jornadas con más movimiento del año, transformando plazas y avenidas en grandes espacios culturales al aire libre.
Sant Jordi consolida así un modelo único en Europa. La mezcla de libros, rosas y vida de barrio sigue funcionando como uno de los grandes símbolos culturales de Cataluña y como una cita que conecta generaciones a través de la lectura.