La consulta docente reunió casi 33.000 respuestas y marca el ritmo de las protestas de noviembre
La consulta que ha ordenado las prioridades reunió casi 33.000 respuestas: participó un tercio del censo docente y la cifra equivale a la mitad de las consultas del curso pasado. Ese respaldo limitado también explica el calendario de movilizaciones, más contenido que el del final del curso anterior.
Los sindicatos mantienen convocadas concentraciones en los centros el 4 de noviembre y su participación en la huelga general del día 11. También prevén una manifestación el 21 y una jornada de huelga educativa el 26 de noviembre de 2026.
34.000 trabajadores más y ratios más bajas
La principal reivindicación es ampliar las plantillas con 34.000 trabajadores, entre docentes y personal de apoyo educativo. Dentro de esa demanda, los sindicatos piden 16.225 profesores más —cinco por centro— y 18.000 plazas estructurales adicionales para la escuela inclusiva.
También reclaman que el alumnado con necesidades cuente el doble al calcular las ratios. La medida afectaría tanto a estudiantes vulnerables por motivos económicos como a quienes tienen trastornos o discapacidad. Para la atención educativa, plantean internalizar el servicio de vetlladors: los monitores que atienden a alumnos con trastornos y que ahora gestionan entidades externas.
La lista incorpora una cláusula de garantía salarial para que las nóminas aumenten al ritmo del IPC. Pide reducir la burocracia e invertir más en las infraestructuras escolares. También reclama participación del profesorado en las reformas del currículo y medidas para proteger y fomentar el catalán.
El desacuerdo con Educación sigue abierto
Ustec, CGT e Intersindical hicieron públicas las propuestas este miércoles, después de presentarlas el sábado en la Asamblea Educativa de Cataluña. Las prioridades salieron de un formulario distribuido entre docentes en las asambleas desde el inicio de curso.
Los sindicatos sostienen que el Departamento de Educación no ha aplicado la mayor parte de las medidas acordadas el curso pasado. Se refieren a los dos pactos firmados con CC OO y UGT, además de Profesores de Secundario. El resto de organizaciones los rechazó por insuficientes y pidió seguir negociando.
Los acuerdos incluían una subida salarial de 400 euros mensuales en cuatro años, 5.000 nuevas dotaciones de personal y 50 euros por pernoctar durante las colonias. La consejera de Educación, Esther Niubó, ha descartado en más de una ocasión reabrir las conversaciones: considera que los pactos agotaron el margen disponible y que los docentes no tenían una hoja de ruta clara.
Una disputa también sobre el poder de las direcciones
Entre las propuestas figura reducir la autonomía de los centros y el poder de sus direcciones. Para ello, los sindicatos plantean derogar los decretos de Autonomía, Dirección y Plantillas, una medida que los distancia de los directores.
La encuesta también refleja las dudas sobre mantener el ritmo de paros del final del curso pasado, que había empezado con una huelga ya medio deshinchada. Solo el 50% de quienes respondieron se mostró dispuesto a sostener nuevas huelgas; entre ellos, la gran mayoría prefería limitarse a uno o dos días.