El convenio redefine el trazado del sendero para integrarlo mejor en el entorno natural y garantizar su uso ciudadano. La empresa propietaria asumirá tanto el diseño del proyecto como la ejecución de las obras, lo que permitirá recuperar la continuidad del recorrido junto al litoral.
Las negociaciones han implicado al Ayuntamiento, la Generalitat y la propiedad en Lloret de Mar, con el objetivo de desbloquear una situación que llevaba años generando debate. Antes de su aprobación definitiva, el acuerdo se someterá a información pública durante un mes.
Si el proyecto sale adelante, el camino pasará a ser de uso público y quedará bajo gestión municipal una vez finalizadas las obras. La reapertura supondrá un cambio directo para vecinos y visitantes, que podrán volver a recorrer este tramo costero.
La recuperación del camino de ronda de Lloret de Mar no solo responde a una demanda histórica, sino que también refuerza la apuesta por un modelo de litoral accesible y sostenible, donde el equilibrio entre propiedad privada y uso público vuelve al centro del debate urbano.