Confirma tu correo electrónico para activar tu cuenta.

Barcelona roza un récord histórico con una noche de mayo casi tropical

Barcelona ha vivido una noche de mayo más propia de pleno verano. La temperatura nocturna alcanzó los 23,4 ºC en la ciudad, una cifra que se queda a solo cuatro décimas del récord histórico para este mes, registrado en 1922. El dato confirma algo que muchos vecinos ya habían notado sin mirar el termómetro: dormir empieza a ser difícil antes incluso de que llegue junio.

Foto por tamaravision / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·
Barcelona roza un récord histórico con una noche de mayo casi tropical

El episodio forma parte de una entrada de aire cálido que afecta a buena parte de Catalunya y del oeste de Europa. En Barcelona, el calor se ha notado especialmente durante la madrugada, cuando la ciudad apenas ha conseguido refrescarse. La sensación de bochorno ha sido más evidente en zonas densas, con mucho asfalto y edificios que retienen el calor durante horas.

La previsión mantiene el ambiente veraniego en los próximos días. Este jueves, Barcelona puede alcanzar los 32 ºC de máxima y no bajar de los 23 ºC por la noche. El viernes seguirá el calor, con unos 31 ºC de máxima y mínima cercana a los 20 ºC, antes de un fin de semana algo menos extremo pero todavía cálido para finales de mayo.

Los meteorólogos evitan hablar automáticamente de ola de calor, porque esa categoría exige cumplir umbrales concretos durante varios días. Pero eso no resta importancia al episodio. Que la noche se quede tan cerca de un récord centenario en mayo indica que el calor nocturno se está adelantando y que la ciudad entra antes en dinámicas propias del verano.

El precedente de abril ya había dejado una señal clara. El Observatori Fabra registró una mínima de 19,0 ºC, la más alta para ese mes en más de un siglo de datos. Ahora, con noches que rozan o superan el umbral tropical, el problema deja de ser solo una curiosidad meteorológica y se convierte en una cuestión de descanso, salud y vida cotidiana.

La diferencia entre una tarde calurosa y una noche demasiado cálida es importante. Durante el día se pueden buscar sombras, refugios climáticos o interiores frescos. De madrugada, en cambio, el calor entra en casa y afecta al sueño, sobre todo en pisos pequeños, mal ventilados o sin buen aislamiento. Las personas mayores, los niños y quienes tienen problemas de salud son los que más lo notan.

El fenómeno encaja con una tendencia cada vez más visible en Barcelona: las noches tropicales llegan antes, duran más y se despiden más tarde. La isla de calor urbana amplifica el efecto, porque el centro y los barrios más densos pierden temperatura con más dificultad que las zonas altas o más ventiladas.

La pregunta ya no es solo si esta noche bate o no un récord. Lo importante es qué pasa cuando estos episodios dejan de parecer excepcionales. Barcelona tendrá que acostumbrarse a mirar el calor nocturno como un problema urbano de primer orden: afecta a cómo dormimos, cómo trabajamos al día siguiente y qué tipo de viviendas, calles y espacios públicos necesita una ciudad que empieza a sentir el verano en mayo.

Si has encontrado una errata o un error, selecciona el fragmento de texto que lo contiene y presiona Ctrl+↵


Más información

Lugar
Observatorio Fabra
Dirección de Observatorio Fabra
Camí de l'Observatori, s/n, Sarrià-Sant Gervasi
Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID48602