Confirma tu correo electrónico para activar tu cuenta.

Las nucleares de Tarragona generan la mitad de la electricidad catalana

Las centrales nucleares de Tarragona volvieron a ser la principal fuente de electricidad de Catalunya en 2025. Ascó I, Ascó II y Vandellòs II generaron energía equivalente al 50,6% de toda la demanda catalana, un peso que mantiene hogares, industrias y servicios muy ligados a estas instalaciones.

Central nuclear de Vandellós

Por · Barcelona ·

Los tres reactores produjeron 22.812 millones de kilovatios hora netos durante el año. Esa cifra representó el 58,8% de toda la electricidad generada dentro de Catalunya y el 8,9% de la producción del sistema peninsular.

La aportación nuclear resulta especialmente relevante en un momento en que las renovables solo cubren una parte limitada del consumo. Mientras la solar y la eólica avanzan con dificultades, Ascó y Vandellòs continúan suministrando grandes volúmenes de energía de forma constante.

Según los datos del sector, la producción de las plantas evitó la emisión de 8,4 millones de toneladas equivalentes de CO₂. Las centrales no generan emisiones directas de este gas durante su funcionamiento, aunque mantienen abierto el debate sobre la gestión de residuos y su futuro cierre.

Uno de los próximos pasos será ampliar la capacidad para guardar el combustible gastado. ANAV trabaja en nuevos almacenes temporales individualizados que deberán disponer de espacio suficiente para los residuos producidos durante toda la vida útil de los reactores.

La actividad también sostiene una parte importante del empleo en la Ribera d’Ebre y el Baix Camp. ANAV cuenta con 865 trabajadores propios, a los que se suman cerca de 1.000 profesionales de empresas externas que operan habitualmente en las instalaciones.

Durante las paradas de recarga, la plantilla aumenta todavía más. Entre 1.000 y 1.100 personas adicionales participan en trabajos de mantenimiento, revisión y sustitución de combustible, como ocurrió en Ascó II y Vandellòs II durante 2025.

El dato deja una contradicción central en el sistema eléctrico catalán: la producción nuclear reduce emisiones y garantiza suministro, pero obliga a resolver el almacenamiento de residuos y el relevo energético de las plantas. Catalunya sigue dependiendo de tres reactores mientras busca acelerar una transición renovable que todavía avanza demasiado despacio.

Si has encontrado una errata o un error, selecciona el fragmento de texto que lo contiene y presiona Ctrl+


Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID49258

Recomendaciones