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La estación de Verdaguer de la L4 cerrará dos meses por obras de accesibilidad

La estación de Verdaguer de la L4 cerrará temporalmente este verano por obras de accesibilidad. La afectación empezará el 6 de julio y se alargará hasta el 30 de agosto, en plena temporada de movimientos intensos por la ciudad y coincidiendo con otros trabajos importantes en la red de metro.

Foto por Toniflap / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·

Durante ese periodo, los trenes de la línea amarilla seguirán circulando con normalidad, pero no harán parada en Verdaguer. Para los usuarios habituales, esto significa que la estación quedará fuera de servicio en la L4 y que habrá que buscar alternativas en las paradas próximas.

La intervención forma parte de las obras para adaptar el intercambiador de Verdaguer, una estación clave porque conecta la L4 con la L5 y da servicio a una zona muy transitada entre el Eixample y Gràcia. El objetivo es que el conjunto sea más cómodo y accesible para personas con movilidad reducida.

Los trabajos corresponden a la primera fase de adaptación del intercambiador. Incluyen actuaciones para instalar nuevos ascensores y escaleras mecánicas, además de mejoras en los espacios de conexión entre líneas. La inversión prevista en esta fase ronda los 8,6 millones de euros.

La obra no llega de cero. El pasillo de enlace entre la L4 y la L5 ya está cerrado por trabajos de mejora, lo que obliga a hacer el transbordo por la calle. Ahora, con el cierre temporal de la estación en la L4, la afectación se notará todavía más entre quienes utilizan Verdaguer como punto de intercambio.

TMB recomienda usar estaciones cercanas como Joanic o Girona para quienes se muevan por la L4. En función del origen y destino, también puede ser útil reorganizar el trayecto con la L5, autobuses de superficie o recorridos a pie por el entorno.

La afectación será especialmente importante para vecinos, trabajadores y usuarios que cada día bajan en Verdaguer para acceder a la zona de paseo de Sant Joan, Diagonal, Bailèn o el entorno de la Sagrada Família. Aunque la línea no se corta, perder una parada obliga a recalcular tiempos y conexiones.

El cierre llega dentro de un verano complicado para el transporte público en Barcelona. La red de metro concentra varias obras durante los meses de menor demanda, con afectaciones también en la L1, la L9/L10 Nord y otros intercambiadores. La idea es aprovechar el periodo estival para ejecutar trabajos difíciles de hacer con la actividad habitual del curso.

La accesibilidad sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes en algunas estaciones antiguas del metro. Aunque la mayoría de la red ya está adaptada, todavía quedan puntos complejos, especialmente intercambiadores con pasillos largos, desniveles y estructuras construidas en distintas épocas.

Verdaguer es uno de esos casos. Su importancia no está solo en la cantidad de usuarios, sino en su papel dentro del mapa de conexiones. Mejorar ascensores, escaleras y recorridos internos puede reducir barreras para personas mayores, usuarios con silla de ruedas, familias con cochecito o viajeros con equipaje.

Para la ciudad, la obra tiene una lectura doble. Durante casi dos meses, moverse por esa parte de la L4 será menos cómodo. Pero, si los trabajos avanzan según el calendario previsto, el resultado debería ser una estación más preparada para una red de metro que necesita ser útil para todos, no solo para quienes pueden subir escaleras o caminar largos pasillos sin dificultad.

Barcelona entra así en otro verano de obras bajo tierra. Verdaguer será una de las paradas donde los usuarios más notarán las molestias, pero también una de las estaciones donde la mejora puede cambiar de forma real la experiencia diaria de miles de viajeros.

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Javier Montellà
Javier Montellà
Periodista, editor profesional
Publicado ID49023

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