La imagen de una Castanyada con abrigos, bufandas y castañas calientes para combatir el frío parece alejarse poco a poco de la realidad meteorológica de Barcelona. Los datos históricos muestran que el aire es cada vez más cálido a finales de octubre, una tendencia que se aprecia tanto en las temperaturas máximas como en las mínimas.
La serie del Observatori Fabra, que comienza en 1913, permite comparar cómo ha evolucionado el tiempo durante esta celebración tradicional catalana a lo largo de más de un siglo.
Barcelona celebra cada vez más Castanyadas con temperaturas de 20 ºC
Uno de los cambios más llamativos se observa en las temperaturas máximas del 31 de octubre.
Desde 1980, Barcelona ha registrado 17 Castanyadas con temperaturas máximas iguales o superiores a 20 ºC. Antes de ese año, el termómetro solo había alcanzado ese nivel en tres ocasiones: 1916, 1934 y 1968.
La diferencia refleja cómo las jornadas templadas, que antes eran excepcionales a finales de octubre, se han convertido en un fenómeno mucho más frecuente.
La evolución de la temperatura media confirma esta tendencia. Según los registros del Observatori Fabra, el valor se situaba alrededor de los 12 ºC en 1913, mientras que en el tramo más reciente de la serie supera los 15 ºC.
En conjunto, el aumento se aproxima a los 3,5 grados.
Las noches frías de finales de octubre son menos frecuentes
El calentamiento también se nota cuando se analizan las temperaturas mínimas.
Entre 1913 y 1990, el Observatori Fabra registró temperaturas inferiores a 10 ºC durante la Castanyada en 32 ocasiones. Esto representa aproximadamente el 41 % de los 78 años estudiados.
Sin embargo, en los 32 años posteriores incluidos en el análisis, el termómetro bajó de los 10 ºC únicamente seis veces, alrededor del 19 %.
La diferencia muestra que las temperaturas nocturnas y de primera hora del día son ahora más suaves que en buena parte del siglo pasado.
Otro dato significativo es que Barcelona lleva décadas sin registrar una temperatura inferior a 5 ºC durante el 31 de octubre. La última vez ocurrió en 1974.
Antes de esa fecha, el Observatori Fabra había contabilizado otros cinco episodios con valores tan bajos.
Cuál ha sido la Castanyada más cálida de Barcelona
Los registros históricos permiten identificar algunos de los 31 de octubre más cálidos y más fríos de la ciudad.
La temperatura máxima más elevada fue de 24,8 ºC en 1989, un valor más propio de una jornada primaveral que de finales de otoño.
En 2020 se alcanzó una temperatura prácticamente idéntica.
Las Castanyadas de 2021 y 2022 también aparecen entre las más cálidas de la serie, aunque sin superar el registro de 1989.
En el extremo contrario se encuentra el 31 de octubre de 1966, cuando la temperatura mínima descendió hasta los 2,5 ºC.
Otros episodios especialmente fríos se produjeron en 1919 y 1941, con mínimas de 2,7 ºC.
Un otoño cada vez más cálido en Barcelona
Los datos del Observatori Fabra reflejan una transformación progresiva de las temperaturas del aire durante las últimas décadas.
La Castanyada, celebrada tradicionalmente en la víspera de Todos los Santos, coincide con una época del año en la que históricamente el frío ya empezaba a hacerse notar en Barcelona.
Sin embargo, los registros muestran que las temperaturas suaves se mantienen con mayor frecuencia hasta finales de octubre, mientras que los episodios de frío intenso son cada vez menos habituales.
Así, una celebración asociada a las castañas recién asadas y a la llegada del invierno se desarrolla ahora, cada vez más a menudo, con temperaturas que permiten salir a la calle sin necesidad de abrigarse demasiado.