El proyecto nace de la Associació Gitana de la Barceloneta como respuesta a los estereotipos que aún persisten en torno a la comunidad gitana. La iniciativa busca ocupar un espacio propio dentro de las celebraciones y fomentar la participación de los jóvenes en la cultura popular.
La figura, creada por el artista David García Llorca, representa a una mujer mayor, símbolo del respeto hacia las generaciones que han mantenido viva la identidad gitana. Su nombre —Dolores, Queca o Vieja Dolores— se decidirá en el propio proceso comunitario.
El proyecto cuenta con el apoyo de entidades del barrio y se enmarca en la conmemoración de los 600 años de la llegada del pueblo gitano a Europa. Por ahora, se ha construido la geganta, aunque la intención es completar la pareja con un gegant masculino en el futuro.
La iniciativa conecta directamente con la historia de la Barceloneta y con figuras como Carmen Amaya, nacida en el cercano Somorrostro y convertida en un icono internacional del flamenco.
La llegada de esta geganta no es solo una novedad festiva. Refleja un cambio en cómo Barcelona integra nuevas voces en sus tradiciones. La cultura popular se abre así a relatos más diversos, donde barrios como la Barceloneta siguen marcando el ritmo de la ciudad.