Hoy se supo que El presidente de Cataluña respalda a vecinos de Gràcia ante amenaza de desalojo
El fondo de inversión New Amsterdam Developers ha fijado el 25 de marzo para ejecutar el desahucio de un vecino, dentro de un plan más amplio que contempla la transformación de varios edificios en alojamientos compartidos de alta rentabilidad.
La propuesta pasa por dividir viviendas en habitaciones y alquilarlas a precios superiores a 900 euros, una cifra que, según colectivos vecinales, supera ampliamente los límites establecidos para alquileres residenciales en la zona. Esta estrategia, denuncian, permite esquivar la regulación y acelera la expulsión de residentes.
La reacción en el barrio ha sido inmediata. Durante el fin de semana, asociaciones y vecinos han organizado acciones informativas y movilizaciones, con actividades en espacios como la Plaça del Sol y la Plaça de la Vila de Gràcia. La protesta culminará con una acampada frente al edificio en la víspera del desahucio.
El conflicto trasciende el caso individual y apunta a una transformación más profunda. Según colectivos de vivienda, el modelo de coliving puede multiplicar por seis la rentabilidad de los inmuebles, lo que intensifica la presión sobre barrios como Gràcia.
En el día a día, la situación se traduce en incertidumbre para los vecinos y en un debate cada vez más visible sobre el equilibrio entre inversión, regulación y derecho a la vivienda. El barrio se convierte así en un nuevo escenario de una tensión urbana que afecta a toda Barcelona.