Bajo el título Gaudí: Ventanas al Futuro, la exposición ocupa la buhardilla del palacio y analiza por primera vez el papel estructural y creativo de las aberturas en su arquitectura. El proyecto reúne a expertos y estudiantes de Tokio y Barcelona, en colaboración con la firma japonesa YKK AP.
El recorrido permite entender cómo Gaudí convertía las ventanas en elementos protagonistas. En el propio edificio, construido entre 1886 y 1890, destacan las casi 80 aberturas que rodean la fachada. La muestra incluye maquetas de obras como la Casa Batlló, La Pedrera o la Casa Vicens, además de vídeos, reproducciones y una pared interactiva.
Entre las piezas más llamativas hay vidrieras inspiradas en la Sagrada Família y la Catedral de Mallorca, junto a elementos originales como pomos y rejas. La comisaria Ayano Kikuchi reúne así años de estudio sobre cómo Gaudí combinaba técnica, estética y confort en cada detalle.
Más allá de lo visual, la exposición muestra una idea clave: para Gaudí, las ventanas no eran solo aperturas, sino herramientas para conectar interior y exterior, regular la temperatura y aprovechar la luz natural. Un enfoque que hoy se interpreta también como adelantado a la sostenibilidad.
El Palau Güell, una de las obras más representativas del modernismo, refuerza así su papel como espacio cultural activo en el centro de Barcelona. La exposición convierte una visita habitual en una experiencia distinta: mirar hacia arriba y entender cómo un detalle aparentemente simple puede cambiar por completo la forma de habitar la ciudad.