Las obras se centrarán en renovar las zonas de acogida, mejorar la accesibilidad y adaptar el edificio a criterios de sostenibilidad. La intervención busca hacer más cómoda la entrada, la circulación y la estancia de quienes visitan uno de los principales centros de arte contemporáneo de la ciudad.
Quienes quieran recorrer el museo antes del cierre podrán hacerlo hasta el 27 de septiembre. Ese será también el último día para visitar las exposiciones ‘Antoni Tàpies. El moviment perpetu del mur’ y ‘Àngel Jové. De Intactu’, ambas prorrogadas hasta el final de la temporada.
La programación expositiva prevista para los últimos meses del año quedará aplazada y se recuperará en 2027. El cierre afectará, por tanto, al calendario habitual del museo, aunque no supondrá una interrupción completa de su actividad cultural y educativa.
Durante las obras, el equipo educativo organizará recorridos urbanos para descubrir la presencia de Tàpies en el espacio público. También llevará propuestas a escuelas, bibliotecas y hospitales, ampliando la actividad más allá de la sede de la calle Aragó.
En septiembre se abrirá además una nueva edición del Concurs Teresa Barba de escritura crítica. La iniciativa permitirá mantener el contacto con estudiantes, lectores y públicos vinculados a la reflexión sobre el arte mientras el edificio permanece cerrado.
El museo ocupa desde 1990 un edificio modernista diseñado por Lluís Domènech i Montaner. Su ubicación, cerca del paseo de Gràcia, lo convierte en una parada habitual tanto para residentes como para visitantes que recorren la oferta cultural del centro de Barcelona.
El cierre deja tres meses sin acceso a una de las colecciones más reconocibles del Eixample, pero también una programación repartida por la ciudad. La reapertura mostrará hasta qué punto las obras consiguen modernizar el museo sin alterar el carácter industrial y modernista de su sede histórica.