La edición conmemorativa ha contado con 96 funciones repartidas por distintos espacios de Barcelona y una ocupación global del 71%. En los espectáculos directamente vinculados al festival, el porcentaje de entradas vendidas se ha situado en torno al 95%.
La organización también destaca la incorporación de unos 7.000 nuevos espectadores. El dato apunta a una renovación del público y refuerza el papel del Grec como puerta de entrada a las artes escénicas para personas que hasta ahora no formaban parte de su audiencia habitual.
La programación ha combinado nombres consolidados como Mal Pelo, Calixto Bieito y Angélica Liddell con artistas emergentes como Florentina Holzinger, Ntando Cele y Zora Snake. El 58% de los espectáculos se ha presentado en catalán y el 44,4% ha estado liderado por mujeres.
El calor, sin embargo, ha condicionado la experiencia dentro y fuera del escenario. Las noches sofocantes y la incomodidad de los asientos han provocado quejas entre parte del público, mientras que los equipos artísticos han tenido que ensayar durante horas bajo el sol.
El problema quedó especialmente visible durante el estreno de L’òpera dels tres rals, dirigida por Marta Pazos, coincidiendo con una de las olas de calor del verano. La dirección del festival admite que será necesario estudiar medidas para proteger mejor tanto a los profesionales como a los asistentes.
Cambiar las fechas del Grec no figura por ahora entre las opciones, ya que julio continúa siendo un mes central para la actividad cultural de Barcelona. La organización deberá buscar soluciones compatibles con el carácter al aire libre del anfiteatro y con las limitaciones de un espacio histórico.
El éxito de público confirma el atractivo del festival medio siglo después de su nacimiento, pero también deja una prioridad clara para las próximas ediciones. Mejorar la sombra, la ventilación y la comodidad será decisivo para que el Teatre Grec siga siendo uno de los grandes escenarios del verano barcelonés.