El motivo es una reforma profunda para mejorar la accesibilidad. Se instalarán nuevos ascensores y se adaptarán los accesos para personas con movilidad reducida, una mejora pendiente desde hace años en este punto.
Las obras cuentan con un presupuesto superior a 15 millones de euros y obligarán a mantener cerrado el pasillo durante casi un año. La reapertura está prevista para la próxima primavera, si se cumplen los plazos.
Durante este tiempo, quienes necesiten cambiar de línea deberán salir a la calle o buscar rutas alternativas en otras estaciones. Esto puede alargar los trayectos y cambiar la rutina diaria de miles de usuarios.
Plaça de Sants es uno de los puntos clave del transporte en la ciudad, especialmente para quienes se mueven entre el centro y los barrios del sur. La intervención busca un cambio importante a largo plazo: un intercambiador más accesible, moderno y preparado para el uso diario, aunque durante meses implique trayectos menos cómodos.
Si usas este transbordo, tendrás que añadir tiempo a tus trayectos o cambiar tu ruta habitual durante varios meses. Es probable que tengas que salir a la superficie para hacer el cambio o usar otras estaciones cercanas, lo que puede afectar tu rutina diaria. A cambio, cuando terminen las obras, el recorrido será más cómodo y accesible para todos, especialmente para personas con movilidad reducida o con carritos y maletas.