Para activarlo, es necesario verificar previamente el DNI y sus certificados electrónicos. Este paso puede hacerse con un lector o en puntos habilitados de la Policía Nacional. Una vez completado, basta con instalar la app y validar los datos para empezar a usar la versión digital.
El sistema funciona mediante códigos QR temporales generados en tiempo real. Cada código es válido durante unos segundos y está vinculado a los servidores oficiales, lo que reduce el riesgo de fraude. Además, el usuario puede decidir qué información mostrar en cada momento.
La medida se integra en un proceso más amplio de digitalización de servicios públicos. El objetivo es simplificar trámites y reducir la dependencia de documentos físicos en el día a día.
El móvil pasa así a convertirse en una herramienta clave para la identificación personal en múltiples contextos.
Cada vez será más habitual poder identificarse sin llevar el DNI físico, especialmente en gestiones rápidas o en el ocio. Esto facilita el día a día y reduce olvidos o pérdidas del documento. También impulsa un uso más extendido de herramientas digitales en comercios y servicios del entorno.