La propuesta forma parte de la celebración de los siete siglos del monasterio y plantea un recorrido libre por uno de los espacios góticos más singulares de Barcelona. Durante dos horas, la iluminación habitual dará paso a proyecciones y ambientes sonoros pensados para transformar la percepción del claustro.
La intervención trabaja con tres elementos muy presentes en el recinto: la arquitectura, la naturaleza y el agua. Arcos, columnas, capiteles, cipreses y fuentes irán cambiando de aspecto a medida que avanza el paseo, sin ocultar la estructura histórica del edificio.
El recorrido activará doce puntos patrimoniales relacionados con la historia y el simbolismo del monasterio. No habrá una ruta cerrada, por lo que cada visitante podrá moverse a su ritmo por las galerías y detenerse en los rincones que más le llamen la atención.
Uno de los momentos centrales llegará cuando la luz recorra todo el claustro de manera simultánea. Las galerías, el jardín y las fuentes quedarán conectados por una misma secuencia visual, acompañada por sonidos naturales y una composición de carácter experimental.
Durante estas tres noches solo permanecerá abierto el claustro. Las salas de exposiciones y el huerto medieval no formarán parte de la visita, un detalle que conviene tener en cuenta antes de acercarse al recinto.
La entrada será gratuita y no será necesario retirar invitación, aunque el acceso dependerá de la capacidad disponible. La franja nocturna permite además evitar las horas de más calor y acercarse al monasterio desde una perspectiva poco habitual.
La noche deja una imagen distinta de Pedralbes: piedra gótica, reflejos sobre el agua y un jardín iluminado con discreción. Durante tres jornadas, uno de los espacios más serenos de Barcelona cambiará el silencio cotidiano por una experiencia visual abierta a toda la ciudad.