La iniciativa está liderada por Glòria Vilches, especialista en cine y programadora cultural vinculada al Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. Su trabajo busca acercar la cultura contemporánea a los más pequeños sin simplificarla ni infantilizarla, partiendo de la idea de que los niños son capaces de desarrollar una relación mucho más activa y consciente con el audiovisual.
El CCCB apuesta así por convertir el cine en una experiencia compartida y no solo en entretenimiento rápido ligado a móviles o plataformas. Talleres, proyecciones y espacios de conversación invitan a familias y escuelas a vivir el cine desde otra perspectiva, más pausada, colectiva y conectada con preguntas sobre emociones, creatividad o mirada crítica.
La propuesta llega en un momento donde muchas familias intentan encontrar equilibrio entre ocio digital, educación y sobreexposición a pantallas. Barcelona, como otras grandes ciudades, vive cada vez más debates sobre el impacto del consumo audiovisual en la infancia y sobre cómo acompañar a niños y adolescentes dentro de un entorno saturado de imágenes constantes.
El CCCB quiere precisamente ocupar ese espacio desde la cultura contemporánea. En lugar de demonizar las pantallas, la idea es enseñar a convivir con ellas de forma más consciente y creativa, utilizando el cine como herramienta para interpretar el mundo y no solo como consumo pasivo.
La programación también refuerza el papel del CCCB como uno de los grandes espacios culturales de Barcelona capaces de conectar arte, educación y vida urbana. El centro lleva años explorando cómo la cultura contemporánea afecta al día a día de la ciudad y cómo puede acercarse a públicos que tradicionalmente quedaban fuera de ciertos circuitos culturales.
En una Barcelona donde las nuevas generaciones crecen rodeadas de estímulos digitales desde la infancia, proyectos como este reflejan una preocupación cada vez más visible: enseñar a mirar antes que simplemente consumir. El cine aparece así no solo como ocio cultural, sino como una herramienta para entender mejor el entorno visual que define la vida cotidiana de toda una generación.