El espacio pasa de cuatro a siete salas y propone un recorrido más completo por la evolución del recinto, desde su función militar hasta su papel como símbolo de memoria en la ciudad. La reapertura, prevista este sábado a las 18:00, marca un nuevo paso en la recuperación cultural de Montjuïc.
El proyecto, liderado por Josep Maria Vila y Ricard Conesa, integra documentos, fotografías inéditas y recursos audiovisuales que facilitan una lectura más clara y accesible del pasado. La intervención se enmarca en el plan turístico de la ciudad y ha sido financiada con fondos europeos Next Generation.
Uno de los elementos más destacados es la incorporación de restos originales, como un tramo del baluarte del siglo XVII recuperado en las últimas excavaciones. Este tipo de piezas permite entender cómo fue evolucionando la fortaleza y su relación con el entorno urbano y defensivo de Barcelona.
La nueva museografía apuesta por formatos visuales, recreaciones digitales y testimonios que conectan mejor con el visitante actual. Además, se han sumado objetos procedentes de colecciones municipales que hasta ahora no se habían expuesto, enriqueciendo el relato histórico.
La renovación refuerza Montjuïc como polo cultural y mejora la experiencia para vecinos y turistas. Barcelona amplía su oferta patrimonial con un espacio más didáctico, accesible y conectado con la memoria urbana.