El 29 de marzo de 2026, a las 02:00 los relojes se adelantarán una hora (pasarán directamente a las 03:00) con el inicio del horario de verano. La primavera llega con más luz natural: atardeceres retrasados, terrazas llenas hasta más tarde y calles animadas cuando muchos ya terminan la jornada laboral o escolar.
El ajuste, que busca aprovechar mejor la luz solar y reducir consumo energético, se nota especialmente en Madrid: paseos por el Retiro, cañas en terrazas, carreras al atardecer o quedadas que se alargan sin prisas. La ciudad deja atrás los días grises y recupera su ritmo primaveral, con parques, comercios y espacios culturales adaptando horarios y propuestas.
Aunque cada año genera debate, el cambio de hora ya forma parte de la rutina madrileña y transforma sutilmente cómo se vive la ciudad: más tiempo al sol, más ganas de salir y un ambiente que invita a disfrutar Madrid al máximo.