El sábado estará dominado por el sol y las altas temperaturas. Los termómetros alcanzarán máximas cercanas a los 31 o 32 grados, aunque la proximidad del mar y la elevada humedad harán que la sensación térmica sea superior. El viento será flojo, con predominio de la brisa marítima durante la tarde.
El domingo apenas presentará cambios. Continuarán los cielos poco nubosos, el tiempo seco y un ambiente muy cálido tanto en el litoral como en el interior del área metropolitana. Las máximas volverán a rondar los 31 grados y no se esperan precipitaciones en la ciudad.
Las noches seguirán siendo uno de los aspectos más incómodos del fin de semana. Las mínimas se moverán entre los 24 y los 26 grados, manteniendo las conocidas noches tropicales que dificultan el descanso, especialmente en las zonas más urbanizadas y en viviendas con poca ventilación.
Aunque algunos modelos mantienen la posibilidad de una mayor inestabilidad de cara a la próxima semana, el riesgo de lluvia durante el sábado y el domingo es muy bajo. Si llegan tormentas, lo más probable es que se desarrollen primero en áreas del interior de Cataluña y no
afecten de forma significativa a la capital.
Con este panorama, las playas, piscinas y espacios climatizados volverán a concentrar buena parte de la actividad del fin de semana. Las autoridades recomiendan evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales, hidratarse con frecuencia y prestar especial atención a las personas más vulnerables, ya que el calor continuará siendo uno de los principales protagonistas del verano en Barcelona.