El Departamento de Educación y los sindicatos USTEC y CGT han dado un paso hacia el acuerdo. Pactan un calendario de reuniones intensivas para desbloquear el conflicto. La próxima huelga, prevista para el 27 de mayo, podría desconvocarse si hay avances. El sector educativo sigue movilizado y exige mejoras salariales y laborales.
El pulso entre el profesorado y la administración catalana entra en una fase decisiva. El Departamento de Educación y los sindicatos USTEC y CGT han acercado posturas tras una reunión clave este miércoles, abriendo la puerta a una posible solución que podría evitar nuevas huelgas en las escuelas de toda Cataluña.
Ambas partes han acordado un calendario de negociaciones intensivas para los próximos días, con el objetivo de desbloquear los principales puntos de desacuerdo. El plan contempla reuniones jueves y viernes, y, si es necesario, continuar la próxima semana. Los sindicatos proponen abordar por separado temas como salarios, escuela inclusiva, plantillas y burocracia, buscando avances concretos en cada uno.
La propuesta del Govern incluye concentrar en tres años, y no en cuatro, el incremento salarial pactado previamente con CCOO y UGT, además de mejorar ciertos complementos y sumar 2.405 nuevos efectivos el próximo curso. De estos, 1.348 se destinarían a la escuela inclusiva, 708 a reforzar plantillas y 349 a personal de administración y servicios.
Pese a los avances, los sindicatos consideran insuficiente la oferta y mantienen la convocatoria de huelga para el 27 de mayo, que afectaría a todo el sistema educativo catalán. El sindicato de Profesores de Secundaria, de hecho, no acudió a la reunión, al considerar que la aceleración de los pagos no supone una recuperación real del poder adquisitivo.
El acuerdo inicial con los sindicatos minoritarios preveía un aumento del 30% en el complemento específico en cuatro años, lo que supondría unos 3.000 euros brutos anuales más en 2029. Ahora, Educación plantea alcanzar esa cifra en 2028, adelantando el calendario. También se prevé mejorar los complementos de tutoría y reconocer retributivamente la figura del cotutor, especialmente en centros de máxima complejidad.
Mientras tanto, las escuelas bressol han salido a la calle este miércoles en Barcelona y otras ciudades catalanas. Reclaman mejoras salariales, reconocimiento profesional y condiciones laborales dignas, además de ratios equiparables a la media europea. Las movilizaciones continuarán hasta el 5 de junio, con la vista puesta en la gran huelga del 27 de mayo.
El conflicto educativo en Cataluña sigue abierto, pero el nuevo calendario de negociaciones podría marcar un punto de inflexión si se logran avances en los próximos días.
El Departamento de Educación de la Generalitat gestiona la red pública de centros educativos en Cataluña, desde infantil hasta secundaria. En los últimos años, ha afrontado retos como la inclusión, la digitalización y la mejora de las condiciones laborales del profesorado. Las negociaciones con los sindicatos suelen ser complejas, ya que deben equilibrar las demandas del sector con las limitaciones presupuestarias. El diálogo social es clave para evitar conflictos prolongados y garantizar la estabilidad en las aulas catalanas.
El nuevo calendario de reuniones abre una vía real para desactivar la huelga del 27 de mayo, aunque el acuerdo sigue lejos. La reunión de este miércoles entre el Departament d’Educació y USTEC y CGT ha servido para fijar encuentros intensivos jueves y viernes, con la posibilidad de prolongarlos la semana siguiente si sigue habiendo margen de negociación.